Entre mis tradiciones personales, añoro la bendicion de las palmas el Domingo de Gloria cuando llevábamos a los niños a la plaza de la catedral donde algun año pudimos ir, o la parroquia de nuestro barrio, donde tras la bendicon de las palmas en el interior de la iglesia los niños con sus palmas de dos o tre metros golpeaban el suelo para celebrar la entrada triunfal de Jesus en Jerusalen. Estas palmas y las de las niñas, o bién se llevavan a casa y se colgaban en los balcones hata que se secaban, o se dejaban en la iglesia montando con ellas un gran altar que se mantenía hasta el Domingo de Resurrección. Los propios feligreses se ocupaban de desmontarlo.
La otra tradicion que añoro era llevar a mis ahijados la Mona de Pascua, un pastel tradicional en Cataluña que los padrinos regalábamos. Igualmente mis hijos lo recibian de los suyos. En Europa todos los paises sin escepción regalaban y siguen regalando Huevos de Pascua de chocolate, que también en España regalamos y por supuesto en Cataluña aunque generalmente son mas pequeños, ya que lo importante es la Mona.
En muchas partes de Hispanoamerica aun se celebra con mucho fervor religioso la semana santa, como ejemplo las celebraciones en Antigua Guatemala son consideradas patrimonio de la humanidad, o puede ser que haber estudiadio en un colegio catolico (de Hermanos Maristas, españoles todos) me haga pensar que sea mas comun de lo que es, de cualquier manera este relato me hizo recordar hace 30 años a mi madre regresando de la procesion del domingo de ramos con palmas bendecidas para poner en las puertas de nuestra casa.
ResponderEliminarGracias hijo,ya veo que somos hijos de la misma madre cultural.
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